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viernes, 14 de octubre de 2016

SERVICIO VOLUNTARIO EUROPEO

¿Qué es el Servicio Voluntario Europeo?


Estefanía García





El SVE (Servicio Voluntario Europeo) es un programa de voluntariado en el extranjero para jóvenes entre 18 y 30 años financiado por la Comisión Europea. Es una experiencia de aprendizaje en el extranjero donde ejerces de voluntario en una organización y el medio principal de comunicación es el inglés. Puedes elegir cualquier destino de Europa, incluso fuera de ésta, aunque es algo más complicado de conseguir.


Para participar en este programa, primeramente, necesitas una organización de envío. En España hay miles, e incluso en tu misma ciudad seguro que también y no lo sabes. Para encontrar una organización de envío puedes buscarlo aquí. Una vez que tengas una organización de envío, puedes buscar los diferentes proyectos y destinos que estén en la plataforma de la Comisión Europea. Existen proyectos relacionados con el medio ambiente, la inclusión social, niños, arte y cultura, trabajar con personas discapacitadas o que sufran discriminación social, e infinidad de muchos más. Además, la duración del voluntariado puede ser de corto periodo: entre 2 semanas y 2 meses; o de largo periodo: desde 6 meses hasta un máximo 11 meses. Una vez que hayas encontrado un proyecto de tu agrado y un destino que te guste y llame la atención, puedes aplicar mandando tu CV con modelo Europass y una carta de motivación, preferiblemente en inglés. Si tu organización de envío se interesa por tu candidatura, te seleccionará para una entrevista personal a través de Skype para conocerte un poco más, y te hará preguntas sobre tus experiencias e incluso cómo reaccionarías en ciertos conflictos respecto a la convivencia con otros voluntarios, o problemas que pudieran surgir durante la estancia.

Yo como podéis intuir, pasé todas estas pruebas y requisitos. No son difíciles, simplemente laboriosos donde debes mostrar todo tu entusiasmo y ganas por estar allí. Lo mejor de este programa es que todo es subvencionado por la Comisión Europea. El vuelo y el seguro médico son pagados completamente por la organización. El alojamiento también te lo ofrece la organización donde posiblemente tengas que convivir con otros voluntarios que también participen en el proyecto. Y además te ofrecen un dinero que cubre tu manutención de comida junto con dinero de bolsillo. Aquí es donde debes aprender a administrarte el dinero si no quieres quedarte sin dinero para tus escapadas o salidas. Y además, la organización también te ofrece de manera gratuita curso de idioma del país de origen o inglés si lo prefieres.

Mi SVE fue durante seis meses en Chipre. Chipre era una isla totalmente desconocida para mí. Se encuentra debajo de Turquía y cerca de Israel. La isla está actualmente dividida en dos: la zona norte ocupada por Turquía, y la zona sur y mayoritariamente habitada por greco-chipriotas; es decir, en la zona norte se habla turco y en la zona sur griego, que es donde oficialmente se considera el país de Chipre. Para mí todo esto significó un aprendizaje político muy importante ya que existe cierta historia que no conocía y que me ayudó a aprender los sentimientos y emociones de las personas que vivían en esta isla. Como podéis intuir, aprendí algo de griego.

Mi estancia fue en la ciudad de Limassol, la segunda ciudad más importante de la isla. Vivía en pleno centro, a diez minutos andando de la playa, y la casa estaba realmente bien de la cual no tenía que preocuparme por ningún gasto de ésta. Convivía con dos italianas y una letona, en total éramos cuatro chicas en la casa. Teníamos dos habitaciones dobles, es decir, compartía cuarto pero creo que ésto fue un punto a favor ya que siempre hablábamos en inglés, y además que las habitaciones eran muy amplias. El tema de la limpieza no fue complicado ya que hicimos una tabla con horarios en los que cada semana nos encargábamos de la limpieza de una estancia como podía ser la cocina, el salón o el baño. Y lo mejor es que teníamos un patio con jardín muy grande con naranjos, aloe vera, y muchos otros árboles (lo cual teníamos que hacernos cargo de regar las plantas). 

Mis funciones en la organización consistieron principalmente en el ocio juvenil con mis otras compañeras. Cada día íbamos dos horas por la mañana a un centro de cáritas donde ayudábamos a la organización de los alimentos. Después organizábamos actividades para la semana o el mes a realizar en la organización. Por ejemplo: intercultural night, movie night, photography workshop, dance workshop, latin night... Es decir, ofrecíamos diversas temáticas durantes las diferentes semanas de manera que muchos jóvenes de diferentes nacionalidades nos reuníamos para intercambiar experiencias y pasar un buen rato en diversión. Por otra parte, también participábamos en los diferentes proyectos que realizaba nuestra organización con otras organizaciones y participantes europeos. Ésto era genial porque conocíamos gente de muchas nacionalidades diferentes de Europa como Eslovaquia, Serbia, República Checa, Rumania, Turquía, Italia, etc. Y por último, también íbamos en diferentes universidades de la ciudad a contar qué era el Servicio Voluntariado Europeo y todos los beneficios que tenía participar en un programa como éste.

Como veis, es una experiencia súper enriquecedora donde desarrollas diversas competencias y habilidades en todos los aspectos. Todo esto va seguido de un seguimiento desde la Comisión Europea que va organizando diferentes reuniones de dos o tres días, donde primero te da la bienvenida y te da a conocer los diferentes voluntarios que están como tu en el país, después os vuelve a reunir para saber cómo está yendo tu voluntariado, y por último, la reunión final de despedida donde ves todo lo que has crecido, aprendido y madurado en esos seis meses inolvidables.

Os animo a hacerlo o al menos a dar la oportunidad a tus futuros hijos de vivir esta experiencia en su fase adulta. En países como Francia o Alemania, es muy común que antes de ingresar en la universidad, tener lo llamado año sabático donde puedas tener una experiencia fuera para conocerte a ti mismo y desenvolverte de manera autónoma por el mundo. Por lo tanto, el SVE es muy buena opción ya que estás muy protegida por la Comisión Europea y diversas organizaciones. 
Así que ya sabéis: BE VOLUNTEER!








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